lunes, 20 de febrero de 2017

Esperando al Señor

Léase el Salmo 27:1-14
¡Ten confianza en el Señor! ¡Ten valor, no te desamines! ¡Sí, ten confianza en el Señor!
- Salmo 27:14 (DHH)
David, el presunto autor del Salmo 27, tenía adversarios que intentaban matarlo. Sin embargo, David proclamaba que el Señor era su luz, su salvación y su fortaleza. Yo no tengo enemigos que atenten contra mi vida, pero he sentido miedo ante una tormenta muy fuerte, alguna tarea incómoda o un diagnóstico médico. Me gustaría poder decir que lo primero que viene a mi mente cuando me enfrento a una dificultad es: «Ten valor. . . ten confianza en el Señor». Pero habitualmente siento dolor de estómago y mucha preocupación. En esos momentos me ayuda personalizar este salmo cambiando la palabra «quien» por «qué» en el primer versículo: «¿de qué podré tener miedo?», «¿qué habré de temer?». Así, comienzo a recordar que no estoy sola, que puedo «confiar en el Señor». Aunque soy débil, «El Señor defiende mi vida» (Salmo 27:1, DHH). No soy fuerte por mí misma, pero sé que el Señor está conmigo.
A lo largo de mi vida, veo que he experimentado la fortaleza de Dios a través de las manos, las palabras y las oraciones y el amor de otras personas en mi vida. Dios comprende qué es lo que nos pasa y, aunque no seamos capaces de pronunciar más que «El Señor es mi fortaleza», podemos recordar que estamos conectados con un Dios amoroso.

Autor

Sra. Dot French (Nueva Jersey, EE.UU.)

Pensamiento para el día

Hoy recordaré que el Señor es mi fortaleza.

Oración

Amado Señor, te agradecemos porque eres la fortaleza de nuestras vidas y no debemos sentir temor. Amén.
Oremos: Por quienes viven en un ambiente de temor